En carnicerías, frigoríficos, fábricas de embutidos y cocinas industriales, los períodos de alta producción representan una gran oportunidad comercial, pero también una mayor exigencia para la maquinaria. Sierras de corte, picadoras, embutidoras y balanzas trabajan durante más horas y con un ritmo mucho más intenso que el habitual. Por eso, realizar un mantenimiento preventivo antes de comenzar estas etapas es una de las mejores decisiones para evitar paradas inesperadas y asegurar una producción eficiente.